El sueño es un fenómeno fisiológico complejo fundamental para la salud de las personas.

Se trata de un proceso universal en el reino animal y es una necesidad básica de nuestro organismo que nos permite descansar y recuperarnos física y mentalmente.

Se caracteriza por cambios en la actividad fisiológica y por una menor respuesta ante estímulos externos.

Su función y finalidad todavía no han sido del todo estudiadas, pero está demostrada científicamente la relación entre la calidad del sueño y la capacidad del organismo en la recuperación de la salud ante ciertas enfermedades graves y de alta prevalencia.

Asimismo, los problemas del sueño pueden estar relacionados con importantes complicaciones y ciertas enfermedades, como la depresión mayor, el infarto de miocardio, la fibromialgia, la artritis reumatoide, la artrosis o el Alzheimer, entre otras.

Fases del sueño

El sueño y la vigilia son dos estados de la actividad cerebral que se suceden de manera cíclica.

Según la actividad eléctrica cerebral se han descrito diferentes fases del sueño, cada una de ellas con características concretas:

Fases del sueño

 FASE 1: SOMNOLENCIA

 FASE 2: SUEÑO SUPERFICIAL

 FASE 3: SUEÑO PROFUNDO

 FASE REM: (Rapid Eye Movement)

Normalmente, el sueño nocturno en el adulto se organiza en 5-6 ciclos de 60-90 minutos. La eficiencia, la distribución y el porcentaje global de las diferentes fases del sueño, dan información sobre la duración y la estructura de este. La adecuación de estos parámetros a los valores de normalidad descritos se utiliza para evaluar la calidad del sueño.